‘Vacaciones en el Campo de Batalla’ (Retrológico | 2015) es mi primer disco en solitario.

 

Grabado íntegramente en ‘Retrológico Estudios’, mi propio estudio de grabación, donde me he encargado de la composición, producción, mezcla y grabación de todos los instrumentos.

 

Creditos adicionales:

JM Ruiz: Coros en ‘Kilómetro Cero’ y ‘Libertad’.

Masterizado por Mario G. Alberni en Kadifornia Mastering (El Puerto de Santa María, Cádiz)

Diseño de portada: Sergio ‘Animatomic’.

Foto: Alejandro del Estal.

 

Puedes escuchar ‘Vacaciones en el Campo de Batalla’ en Spotify y Bandcamp:

https://open.spotify.com/album/1GHXToKyNudPwDE369jQm7

https://gustavoredondo.bandcamp.com/releases

 

 

 

‘VACACIONES EN EL CAMPO DE BATALLA’
Por Carlos H. Vázquez (Esquire, Forbes, Popular 1)

Gustavo Redondo no compone según su edad, sino según su creatividad, más adulta que lo que dicta el documento nacional de identidad. Después de haber sido la mitad de Los Pedales con su hermano Rodolfo, Gustavo ha decidido que ya iba siendo hora de dar salida a una personal colección de canciones que ahora ven la luz bajo el título de “Vacaciones en el campo de batalla”, un mapa sonoro escrito sobre papel rústico con tinta de luz.

La primera parte del disco entabla una conversación más… ¿cómo decirlo?, ¿más de búsqueda? Tal vez. Durante años, este músico de Ávila compuso, bien como bocetos o como canciones acabadas, varias ideas que no pudo dar marcha. En ese sector estarían ‘Kilómetro cero’, ‘Domador’, ‘1985’ o ‘Desierto’. Sin embargo, con la llegada de ‘Diecisiete’, se abre un espectro más instrumental, cercano al trabajo que Gustavo está desempeñando en la actualidad dentro de la composición de bandas sonoras. Pero, ¡cuidado!, la cara B de “Vacaciones en el campo de batalla” no es una suerte de ópera Rock o de hilo conductor, sino que es un esparcimiento que el propio autor se permite, como sucede con ‘Escapar silbando’, ‘La última visita’ u ‘Octubre’. De todas formas, las partes instrumentales están muy bien repartidas a lo largo de todo el cancionero, logrando un equilibrio más que interesante.

También cabe señalar que el propio Gustavo ha grabado, en la totalidad, el disco. O sea, que ha trabajado los instrumentos sin distinción y la producción de todo el álbum en su estudio.

Para los que gustan de escarbar referencias, pueden hallar influencias que juegan lo justo para pintar de honestidad una colección de catorce estaciones, catorce destinos que serán “aliados o enemigos”, como canta en ‘Falta de equilibrio’.

Correr está bien, pero es mejor bajarse de la nube y caminar con paso sereno, tranquilo, observando el camino al principio y no al final. Son años los que han de pasar para poder valorar si una obra, como es el caso de “Vacaciones en el campo de batalla”, está aquí en este mundo como anécdota o como obra maestra. Que las emociones son emociones y las canciones lo que son: música –y letra, si se tercia- que describe que cualquier tiempo pasado fue mejor.

“Predicaré en el desierto. No sé qué pinto yo aquí. Todos están en silencio… todos confían en mí”.