HOLA A TOD@S! UN POCO DE RETROLÓGICO.

Posted by on mar 5, 2013 in Sin categoría | No Comments

La música, ese gran enemigo…

Todavía no me había pasado a escribir en mi rincón virtual. Aunque la mayoría de las veces es predicar en el desierto, hoy en día, todos disponemos de nuestro propio megáfono para difundir libremente cómo vemos los asuntos desde nuestra perspectiva. La verdad, es que tener un rincón disponible, y más si es desde la web de un nuevo proyecto, siempre hace ilusión.

Por suerte o por desgracia, desde muy pequeño, me empezó a atraer el mundo de la música. Lo peor de todo, es que me enganchó tanto que terminó siendo mi vocación. Y con la que está cayendo, esa si que es gorda…

Cualquier campo relacionado con la misma, ya sean las canciones, producciones discográficas -las de audio, no de la industria-, aparatos de grabación o instrumentos que transmitan sensaciones y emociones, me fascinan. Afortunadamente, después de muchísimas horas de ensayos y mas quebraderos de cabeza, aprendí a manejar con suficiente soltura todo lo necesario para poder hacerme mis propias grabaciones registrando todos los instrumentos y  saber cómo funcionan esos malditos aparatos  para que el resultado final sea el que tengo en mi cabeza. Me tiré muchísimo tiempo “perdiendo” el tiempo en entender esa tecnología pero al final mereció la pena, y ahora, cuando enciendo la luz roja para grabar, lo hace. Parece mentira, pero en grabación, puede ser una hazaña, sobre todo si te metes en esto de cabeza cual jubilado o dominguero adicto al bricolaje.

Podría haber ido a dar clases para facilitar mi aprendizaje, pero mi mayor problema, es que las clases me aburren y prefiero ser autodidacta con mi propio temario. Pienso que si hubiera invertido el tiempo en leer las notas del pentagrama, habría pagado el peaje, ya que estoy seguro que de esa forma, mi desesperación hubiese salido a la superficie. Al final, preferí coger otro camino y aprender de escuchar discos, ensayar miles de horas por puro placer  y aprender preguntando a los “mayores”  hasta aburrirlos -todavía lo sigo haciendo-. No os podéis imaginar la cantidad de gente con un talento envidiable que hay por ahí, ya sea componiendo, tocando instrumentos, botones, o simplemente grandes aficionados en el mejor sentido de la palabra.

Hace unos meses, y después de unos años en la que tuve la fortuna de grabar dos discos de estudio y girar a nivel nacional de forma absolutamente independiente -esto en el peor sentido de la palabra-, tuve la oportunidad de musicar una mini-serie de seis episodios de animación para la promoción del último libro de una escritora superventas. Desde entonces, me quedé maravillado con esa vertiente artística y decidí fundar Retrológico. Supongo que para mucha gente que compone como he estado haciendo estos últimos años, todo este trabajo les resulta un verdadero coñazo. Para unos, porque la música es lo último que se aprecia, haciendo un “simple” trabajo de ambientación, y para otros, porque así no salen en las fotos ni tocan en directo. Para mí, estar encerrado en mi estudio, componiendo y tropezando con los cables, me parece un planazo.

Siento una absoluta fascinación cada vez que tengo que afrontar un trabajo desde cero y me toca pensar todo lo adecuado para realzar el mensaje final. Siempre es emocionante componer y registrarlo, ya sea para un  tratamiento de varices o para realzar la escena clave del “peliculón” -esto último nunca lo he hecho, tampoco he venido para engañar a nadie-. Al final, siempre se descubre la pólvora en forma de nuevas técnica y sonidos. Creo que ahí está la clave y el sustento. Puede haber situaciones parecidas, pero nunca hay dos iguales.

Cuando la música está terminada, se tiende a pensar que ha nacido de la nada, pero detrás de todo, existe un trabajo absolutamente artesanal en el que todos los pasos han sido determinantes para el resultado final. Puede ser triste, neutro o alegre, pero depende del instrumento, posición con la que se coloca el micrófono o  la mezcla, por citar algunos de los muchos procesos de una grabación, los resultados serán muy distintos.

Toda esta parrafada y aún no he explicado lo que es Retrológico. Bueno, si has llegado hasta aquí, supongo que no hace falta. Además, me ahorráis una tarea que detesto, he venido para crear y hablar de música, no para vender la moto comercial.

Un fuerte abrazo y bienvenidos a Retrológico. Procuraré pasarme por aquí a menudo para contar nuevas historias y enseñar flamantes proyectos.

G.

 

 

GRABACIÓN CRÓNICA